Al Fishawy: El café de los espejos.

   En mis viajes a Egipto he tenido la ocasión de estar en un lugar muy especial, y no son las Piramides. En la ciudad de El Cairo  se encuentra uno de los bazares más famosos del mundo. Es el famoso bazar de Khan al-Khalili, de unos 600 años de antigüedad. Para el mundo de la literatura este bazar tiene un rincón muy especial. En el cruce de la calle Gohar al Kaed Al Mashhad al Husseini, se encuentra Al Fishawy, también conocido como El Café de los Espejos. Durante más de 200 años el café ha permanecido abierto, y su dueño alardea de ser el único establecimiento que no ha cerrado durante el día ni durante la noche durante un siglo. Claro está, Al Fishawy no dispone de puertas, pero ¿quién soy yo para restarle mérito?

   Khan al Khalili es un entresijo de calles, olores, sabores y colores. El brillo del oro y de la plata contrasta con la orfebrería de bronce y las sedas de colores. Entre todo este aparente desorden aparece el imponente Café de los Espejos. Sentado en una de sus mesas uno puede sentirse como si formase parte de un tapiz oriental colgado en un palacete europeo, típico de quien gusta deleitarse con reminiscencias exóticas del viejo Oriente,  al estilo de las Mil y Una Noches.

   En la cafetería podemos degustar todo tipo de bebidas, calientes y frías, cafés, tés y zumos de todos los sabores, acompañando de la tradicional shisha. Como aporte personal, debo de decir que aunque el té árabe es muy famoso, y está muy rico, en Al Fishawy hacen unos zumos de fruta riquísimos, y para aquellos que tengan reparos en beber agua de El Cairo, aunque sea hervida, es una buena alternativa.

   Egipto es un país con historia, y en su seno ha visto nacer a ilustres personajes que marcaron una época. Uno de estos personajes es el ilustre Naguib Mahfuz, Premio Nobel de literatura. Al Fishawy albergaba tertulias literarias, convirtiéndose en un lugar frecuentado por gentes con inquietudes. No era extraño ver al gran escritor sentado en una de sus mesas escribiendo alguna de sus novelas, y es por ello que varias de ellas están ambientadas en el propio Khan al Khalili, como es El Callejón de los Milagros, ambientada en el callejón Midaq. Si tenéis pensado ir a Egipto, cuando estéis en El Cairo, después de haber visitado la meseta de Gizah, no hay mayor descanso que ir al Café de los Espejos.

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